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Secretarías y Estructura
Presidencia
Gilberth Díaz Vásquez
ARTÍCULO 71: Son funciones de la
Presidencia:
a.- Participar
como figura política de todas las actividades públicas que
afecten la existencia del Sindicato.
b.- Presidir
el Consejo Nacional de Representantes y las Asambleas Nacionales
Ordinarias y Extraordinarias.
c.- Representar
al Sindicato en actos oficiales y extraoficiales, intersindicales,
nacionales e internacionales.
d.- Firmar
las actas y la correspondencia en general.
e.- Informar
en las reuniones de las gestiones realizadas.
f.- Coordinar
el funcionamiento de las comisiones permanentes y temporales
que se nombren.
g.- Organizar
y coordinar el funcionamiento de comisiones por niveles
y modalidades de la enseñanza.
i.- Firmar
conjuntamente con la o el Secretario de Finanzas todo cheque
que emita el Sindicato en ausencia de la Secretaría General.
j.- Coordinar
con la Secretaría General todas las acciones del Sindicato.
XXXIX Asamblea Nacional Ordinaria
“Marcos Guzmán Rodríguez”
9, 10 y 11 octubre 2008
Escuela Napoleón Quesada, Zapote, San José
Discurso de la Presidencia
Compañeros y compañeras Asambleístas
Para los órganos de dirección de nuestro
querido Sindicato es un honor y un verdadero placer contar
con la presencia de todas y todos ustedes, en el acto inaugural
de esta Trigésimo Novena Asamblea Nacional Ordinaria. De
la manera más fraternal les damos la bienvenida y un agradecimiento
profundo por haber acudido a nuestra invitación.
El tema central de esta Trigésima Novena
Asamblea Nacional Ordinaria: “El SEC frente a los retos
y desafíos generados por las políticas neoliberales”, lo
definió el Consejo Nacional de Representantes al ver la
realidad que hoy enfrentamos y la que se avecina para nuestra
sociedad.
Iniciamos una nueva jornada de reflexión,
a cuatro días de haberse celebrado el Día Mundial del Docente,
dos días después de la Jornada Mundial de Acción para el
Trabajo Decente, a un año de celebrado el Referéndum, que
como todos sabemos, sufrimos las consecuencias de acciones
fraudulentas, pero que mostraron a un tejido organizacional
del país, capaz de unirse en una bandera, la bandera de
la dignidad y de la unidad, la cual es nuestra obligación
enarbolarla porque la lucha por lograr una nación diferente
debe continuar y sólo unidos podremos alcanzar nuestros
propósitos.
Nos complace sobremanera haber escogido,
para honrar esta Asamblea el nombre de quien fuera un abnegado
luchador por la defensa de los derechos de los trabajadores
y de las trabajadoras, un hombre amante de su familia, pero
sacrificado por las causas de sus compañeros de trabajo
que sufrieron junto con él las consecuencias de la globalización
deshumanizada, con el despido y la pérdida de las conquistas
que habían alcanzado a lo largo de varios años en la empresa
FERTICA. Sí, honor a quien honor merece, y hoy resaltamos
la figura de Marcos Guzmán Rodríguez, quien dejó al sindicalismo
un legado de perseverancia, de persistencia, de lealtad,
de disciplina, de sacrificio, de esfuerzo, de pundonor y
de nobleza.
Sus sentimientos humanistas y la humildad
de un costarricense, de un porteño que entregó sus últimos
esfuerzos con la hidalguía, la entereza y la caballerosidad
que siempre le caracterizaron, saludamos a su familia que
hoy nos acompaña.
Compañeras y compañeros, damos inicio a
esta Asamblea en una etapa difícil para el pueblo costarricense,
en la que la democracia ha perdido su norte, desorientó
su horizonte, donde la prepotencia, la arrogancia, la violación
a los derechos de las personas y de los grupos sociales
no se ha hecho esperar, donde prevalece la corrupción, el
amiguismo, el favorecimiento, la mentira, el engaño, el
abuso, la violación a la legislación nacional e internacional,
que se vuelve favorable a las grandes mayorías. Es una constante,
que lesiona a nuestro pueblo y que lo tiene hoy sumido en
la incertidumbre y en el desencanto.
Los pueblos indígenas también sufren la
desfachatez de las autoridades políticas y de los diputados
de la coalición del TLC, quienes no tienen el empacho en
desacatar un mandato de la Sala Constitucional, que los
obliga a consultarles sobre uno de los proyectos de la agenda
complementaria y por el contrario, procedieron a modificar
un artículo de la ley, olvidándose que existe el Convenio
169 de la OIT, ratificado por nuestro país y que obliga
respeto a estos habitantes del país, que tienen los mismos
derechos de toda la ciudadanía.
Nuestro pueblo vive momentos de angustia,
una inflación galopante, convertida en el más cruel de los
impuestos que ha comenzado a socavar severamente las economías
de los hogares, especialmente a las personas con ingresos
medios hacia abajo, porque el encarecimiento mayor ha recaído
sobre los alimentos, el transporte y algunos servicios,
constituyendo estos aspectos, la parte más importante de
inversión de las familias.
Hay que agregar a esa grave situación la
inseguridad ciudadana, que tiene a este país sumido en la
desesperanza, en el temor y en la angustia.
Como trabajadoras y trabajadores de la
educación observamos, compartimos, convivimos con nuestro
pueblo esta verdadera situación de crisis a la que tenemos
que poner un alto ya. Para ello, tenemos que unir fuerzas,
unir voluntades, utilizar nuestra inteligencia, nuestras
habilidades, nuestras capacidades, nuestras disciplina,
nuestra mística, para encontrar el camino y reorientar a
nuestro país por el sendero de la democracia, de la seguridad
y la verdadera democracia participativa.
Todos estos fenómenos son efectos de una
turbulencia provocada, como lo hemos manifestado en varias
ocasiones, por un modelo que apuntó a destruir el Estado
Social de Derecho que nos habían legado generaciones anteriores,
que entendieron que la solidaridad tenía un significado
en el desarrollo de las personas, en el desarrollo de la
ciudadanía, en el desarrollo político, económico, social,
cultural, pero que los neoliberales con la voracidad que
les ha caracterizado, con sus apetitos y sed de poseer bienes
materiales y su insaciable necesidad de enriquecerse, no
les ha importado manejar y conducir al país a un camino
sin retorno, si no los detenemos.
Vientos favorables se han producido en
diferentes países de nuestra América. Algunos con diferentes
matices, pero todos apuntando a cambiar el estado de situación
y a revertir el proceso neoliberal, algunos más lentos que
otros, algunos más acelerados y con mayor capacidad de maniobra,
algunos tratando de alcanzar equilibrios, otros de transformar
sus Constituciones Políticas, y con ellos, alcanzar los
cambios necesarios, todos con la participación activa de
sus sindicatos, de sus organizaciones sociales. Paraguay
es el último en dar el gran ejemplo de cómo, el tejido social
y político, se pusieron de acuerdo, para que desde una perspectiva
electoral, vencer la hegemonía de los neoliberales, aclimatados
en el Partido Colorado que gobernó por más de 60 años y
por supuesto, el poder económico y político de estos grupos
tiene una lucha incesante al interior de esos países, para
volver a controlar los hilos del poder. Bolivia es uno de
los países más afectados, pero como se ha observado, el
pueblo por la vía del voto legitimó una opción distinta
a la del modelo neoliberal.
Estamos ante un acontecimiento de grandes
proporciones, posiblemente el más descomunal de las últimas
décadas, el derrumbe de una parte de ese modelo neoliberal,
como es el colapso del mercado financiero, en el que los
más grandes defensores del libre mercado y de la no intervención
del Estado, se han visto obligados hoy en día no sólo a
colocar sus recursos económicos, que son producto de los
impuestos que pagan sus ciudadanos, para salvar a los financistas
que han especulado, lucrado y avasallado a los pueblos,
con la exclusión, la miseria y la pobreza, teniendo en algunos
casos que estatizar operadoras financieras, bancos privados
y sacar capitales de su reserva, para tratar de detener
el desmoronamiento de un enorme edificio que, a como se
entiende, no tenía cimientos ni estructura debidamente consistente,
y que el abuso, el fraude y todas las arbitrariedades cometidas,
han tocado techo y se han precipitado hasta el fondo.
Si compañeros y compañeras, la crisis que
hoy vive el pueblo norteamericano y que está repercutiendo
en todo el mundo no es jugando, es una crisis que ya nos
empieza a afectar, por la recesión económica que viene haciéndose
manifiesta, desde hace varios años, pero que se ha agudizado
en los últimos días.
Las noticias dan cuenta que no ha bastado
con la compra del Estado de una financiera, ni con la aprobación
de recursos por parte del sistema político de la nación
del norte, ni con el colchón que pretenden incorporar de
los recursos de la reserva federal, porque el andamiaje
simple y sencillamente se resquebrajó y se derrumbó.
Ese fenómeno, nos muestra que la tesis
que hemos sustentado en materia de Estado Social de Derecho,
de Estado solidario, es correcta, la tesis que no se puede
dejar por la libre a los grupos oligárquicos y neoliberales,
como tampoco a las gigantescas empresas multinacionales
que sólo buscan el atesoramiento, el enriquecimiento a costilla
de las necesidades de nuestros pueblos, en las que se preocupan
únicamente por la competitividad, por la productividad,
pero con bajos salarios, sin seguridad social, sin derechos
de ninguna naturaleza, con discriminación, con trabajo infantil,
sin respeto a los grupos vulnerables, es urgente revertirlo,
por lo que el Estado debe ser interventor para el respeto
de esos derechos, para la distribución equitativa de la
riqueza que generan los trabajadores y trabajadores, y que
sea garante también de la defensa de nuestra biodiversidad,
que las fuerzas neoliberales no respetan.
Costa Rica puede, nuestro pueblo puede,
hace un año dimos una muestra de lo que podemos hacer, el
TLC lo ganaron los neoliberales por las acciones fraudulentas,
por la triquiñuelas, por los abusos, por las amenazas, por
las alcahueterías del Tribunal Electoral que permitió en
los días de tregua la propaganda disfrazada de noticia,
la intervención del Gobierno de los Estados Unidos en asuntos
internos, sin embargo, la diferencia de votos puso en evidencia
nuestras capacidades, nuestra mística, nuestra entrega,
nuestras posibilidades de alcanzar cosas cuando unimos esfuerzos,
los sindicatos, cooperativas, asociaciones de desarrollo
comunal, mujeres, discapacitados, indígenas, ecológicos,
de derechos humanos, de campesinos, de profesionales así
como los comités patrióticos, organizaciones políticas,
académicos etc.
Esa fue una muestra de trabajo de unidad,
de entrega, de dinámica, de movilización en todos los ámbitos
del territorio nacional, lo que indica que es posible alcanzar
nuestros propósitos, por lo que es urgente, insoslayable
continuar con ese proceso que se dio sobre una causa, derrotar
al TLC. Pero como las coordenadas que lo impulsaron siguen
siendo las mismas, no debemos escatimar esfuerzos para modificar
el modelo neoliberal, por un sistema de desarrollo, impulsado
y manejado desde nuestros pueblos.
Hoy más que nunca tenemos el deber ciudadano
de alzar la bandera de combate al neoliberalismo, y por
ello hemos venido haciendo un llamado a todas las fuerzas
políticas contrarias al modelo neoliberal, cruzadas por
nuestros mismos ideales, a que unan esfuerzos, a que sigamos
el ejemplo de Paraguay y de Uruguay, donde organizaciones
sindicales, sociales y políticas se han dado la mano para
construir fuerzas electorales capaces de derrotar en las
urnas a quienes ejercen el poder neoliberal, en Costa Rica
podemos hacerlo, en Costa Rica la oligarquía es pequeña,
y nosotros tenemos que tener la suficiente entereza, pero
estamos obligados a unirnos, aunque algunos digan que eso
es un proceso muy largo, debemos empezar ya. El SEC se une
a todas las fuerzas sindicales que están pidiendo a los
responsables políticos esa alianza nacional para el cambio.
Las y los costarricenses merecemos una
nación democrática, más solidaria e inclusiva, una nación
con oportunidades para todas y para todos.
Consideramos urgente abrir espacios de
discusión y análisis del rumbo que deben seguir el Movimiento
Sindical, dejando de lado todo interés particular y cualquier
diferencia política y antagónica, para darnos la mano y
unirnos no sólo para enfrentar la embestida brutal con que
nos arremete el capitalismo salvaje.
Agradecemos profundamente a las diferentes
organizaciones que nos acompañan y dejamos aquí, ante esta
magna Asamblea, el compromiso de que el SEC se integrará
al movimiento de unidad puro, democrático, transparente
y sincero que se produzca, con el fin de lograr una refundación
de una nueva República más solidaria, libre, soberana, democrática
y con equilibrio social, económico y cultural.
Estamos seguros que nuestra afiliación,
las y los trabajadores amantes de su patria, que apoyan
y han creído en el SEC, consciente de la necesidad de una
estrategia política, se avocarán a trabajar por la cohesión
y amalgamiento de la unidad sindical, social, nacional necesaria.
Como movimiento social organizado, que
defendemos los más sagrados derechos e intereses de nuestra
nación, tenemos la responsabilidad de generar pensamiento
y buscar nuevas estrategias para que el Estado Social de
Derecho, que hemos dejado que lo pongan de rodillas, no
lo masacren más y no lo lleguen a desaparecer.
En todos los círculos de discusión de
la educación, se comenta que nuestro modelo educativo vigente
está obsoleto, que no responde a los intereses de la sociedad.
Sin embargo, no se define cuál es el modelo a seguir. ¿Quién
le pone el cascabel al gato?
Nos enfrentamos a un futuro crítico, incierto
y complejo, en un mundo globalizado donde la información
circula por Internet y la comunicación es virtual, mientras
que la educación sigue anclada en contenidos y métodos del
pasado, con un sistema de evaluación que no evalúa, no mide,
no califica, sólo atemoriza y excluye.
Consideramos que la educación pública del
futuro debe orientarse hacia el desarrollo del conocimiento,
el cultivo de la inteligencia y el pensamiento científico
e innovador, hacia la formación de destrezas, valores y
actitudes, para vivir en un mundo que cambia vertiginosamente,
pero que sobre todo, debe ser más humano.
El SEC fortalecerá el proceso de análisis
y consultas, con la intención de provocar el debate que
nos permita elaborar una propuesta educativa que se contraponga
al pensamiento neoliberal que considera que la educación
y las personas son mercancías. La educación pública es un
derecho fundamental e inalienable para todos y todas. Nuestro
sistema educativo requiere de un urgente y profundo debate
nacional con todos los sectores. En su momento les estaremos
participando de este trabajo.
Muchas gracias.
Gilberth Díaz Vásquez
El sindicalismo docente costarricense
y su aporte a la educación nacional
En nombre del SEC agradezco la invitación
que me han hecho para participar en tan importante acto, en
el que se entrega el resultado de un estudio referente a los
sindicatos y la educación y, dado que representamos una organización
vinculada al Sistema Educativo Costarricense, nos interesa
poder hacer algunas referencias sobre el papel del sindicalismo
docente y del sindicalismo en general y sus aportes a la educación.
En el caso de la organización que represento,
surge a la vida pública en el año 1969, y nace esencialmente
de un grupo de maestros y maestras sin títulos académicos,
pero que ejercían la profesión docente en su mayoría en las
escuelas más alejadas del país, es decir, un grupo de personas
que anhelaban no sólo alcanzar su condición profesional desde
la perspectiva académica, sino que buscaban su estabilidad
laboral y por supuesto, condiciones laborales de mejor nivel
de las que se tenían en ese momento.
El hecho de laborar en zonas de difícil
acceso, de abandono por parte de los gobernantes, con grandes
carencias o limitaciones, fue forjando a este grupo conjuntamente
con otras personas afiliadas que ya poseían los niveles profesionales,
a revisar la situación educativa y a comprender que estar
unidos era necesario para alcanzar cambios sustanciales, para
mejorar la calidad de la educación que se estaba brindando
en aquellos momentos a las poblaciones de las áreas rurales.
Pocos años después de fundado el SEC, analiza
detenida y profundamente la propuesta del entonces Ministro
de Educación, Dr. Uladislao Gámez Solano, conocido cariñosamente
por el Magisterio Nacional como Don Lalo, quien plantea una
reforma educativa y la Ley General de Educación, que definía
la educación como un proceso permanente, y donde se intentaba
entonces brindar los objetivos que permitieran desarrollar
con mayor precisión los fines de la educación conceptuados
en su Ley Fundamental del años 1957, que a nuestro juicio,
siguen teniendo una pertinencia total.
Aquí muestra el SEC fuera del marco reivindicativo,
una inclinación y un interés a debatir y profundizar el rol
de la educación en el desarrollo de nuestro país, y por ello,
a pesar de que en el año 1974 se realiza una huelga del Magisterio
Nacional, en contra de la Ley propuesta por don Lalo, esta
organización decide no apoyar la huelga convencida de la necesidad
de dotar al país de un instrumento jurídico capaz de ordenar
y orientar la educación para que se convirtiera en un asunto
de Estado y no de los gobiernos de turno.
Resulta también sumamente claro el criterio
que tenía ya la organización acerca del papel que significaba
la formación docente, y de la grave situación que se estaba
generando con el cierre de las escuelas normales, y del Instituto
de Formación Profesional del Magisterio Nacional, que apoyamos
con toda la energía la propuesta de don Lalo de crear una
Universidad Pedagógica, que por razones diversas el proyecto
sufrió transformaciones en la Asamblea Legislativa, para convertirse
en lo que hoy es la Universidad Nacional, la universidad necesaria.
La instancias orgánicas del SEC, como sus
asambleas nacionales, regionales y locales, tuvieron una gran
actividad en el resto de la década del 70 en su percepción
y visión sobre el tema educativo, lo que le permite participar
a principios de los 80 en el llamado que hiciera la entonces
Ministra de Educación, la Dra. María Eugenia Dengo, a un diálogo
nacional sobre educación, al cual llevamos una ponencia titulada
“La educación inmersa en la crisis nacional”, donde tuvimos
la posibilidad no sólo de interpretar lo que en aquel momento
estaba sucediendo en materia económica, en materia de deuda
externa y de exigencias de los organismos financieros internacionales,
sino que logramos proponer varios enfoques de cómo resolver
el problema educativo que se estaba generando en razón de
la crisis que se estaba viviendo.
El SEC participa, analiza y da sugerencias
al proyecto de Ley General de Educación que impulsa la Dra.
Dengo y participa con exposiciones en la Asamblea Legislativa,
en la que expresa sus aportes para que el proyecto pueda ser
mejorado.
Un instrumento más, es utilizado para debatir
el tema educativo, El Congreso del SEC que aprueba una propuesta
de anteproyecto de Ley General de Educación, la cual es llevada
a la corriente legislativa en 1983 por el legislador guanacasteco
el Lic. Hamilton Ruiz, quien en esa época estaba afiliado
a nuestra organización. Este proyecto comienza a ser conocido
por la Comisión de Asuntos Sociales, pero también entraron
otros dos proyectos, uno enviado por el Ministro de Educación
Lic. Eugenio Rodríguez y uno de otro legislador, al final
ninguno de los tres tuvo éxito, pero quedó demostrado también
la intención clara de nuestra organización de dotar al país
de un instrumento jurídico capaz de ordenar debidamente el
sistema educativo.
Pocos meses después de presentar el anteproyecto
en mención y luego de grandes debates al interior de la organización,
del papel que juegan los medios de comunicación en los procesos
de educación, el SEC presenta un Anteproyecto de Ley del Sistema
Nacional de Radio y Televisión, que en aquellos momentos contaba
con el periódico Contrapunto, la Radio Nacional y el Canal
13, Se trataba de darle autonomía al sistema del manejo político,
para dar paso a que se convirtiera en el sistema de apoyo
al fortalecimiento de la educación y al desarrollo de la cultura
costarricense. Lamentablemente esta iniciativa tampoco se
logró, debido a la miopía de los políticos que prefirieron
un sistema al servicio de Casa Presidencial.
A principios de los años 90, el SEC participa
activamente en el llamado que realiza el Consejo Inter Magisterial
Asociado, CIMA, que promueve la realización de un foro nacional
llamado “Educación compromiso de todos”, donde se promovió
un debate nacional, con autoridades educativas, académicos,
estudiantes, padres de familia, a lo largo y a lo ancho del
país y de donde salieron propuestas importantes para la educación
costarricense.
A mediados de los 90, el SEC, preocupado
por el deterioro de la infraestructura educativa, ante la
carencia de recursos tecnológicos, y materiales educativos,
pedagógicos, didácticos, la poca capacidad investigativa en
el campo de la educación, así como la expulsión de estudiante
que el sistema estaba produciendo, lanzamos la campaña del
financiamiento para la educación y presentamos un proyecto
al entonces Ministro de Educación Licenciado Marvin Herrera,
para que se hiciera un modificación a la Constitución, asignando
en ella el 8% del Producto Interno Bruto, PIB. La propuesta
fue acogida por el Ministro y presentada a los diputados,
no teniendo éxito en ese momento, pero años después con el
apoyo de las organizaciones se logró asignar el 6%. Aún continuamos
insistiendo en que es necesaria la asignación del 8%, si pensamos
con claridad en la educación como motor de desarrollo.
A finales de los 90 el SEC participa activamente
en el debate generado por el Ministro Dr Eduardo Doryan y
además lleva a la Asamblea Legislativa una posición clara
y contundente en torno a la necesidad de que el currículo
educativo no se centrara exclusivamente en el conocimiento,
sino que contemplara en la ley que se estaba proponiendo la
otra parte fundamental que está relacionada con la formación
de valores, para dar a la educación el concepto de integralidad
que requería, que pusiera fin a un currículo educativo que
ha estado centrado en los contenidos.
A inicios de la presente década, el SEC,
en forma conjunta con la Confederación de Trabajadores Rerum
Novarum, CTRN y otras organizaciones, participó activamente
en procesos de diálogo Bipartito tanto con la Unión de Cámaras
con quien se debatió el tema educativo raíz de la discusión
del tema de Empleo, y con dos de sus dirigentes participó
ampliamente en una comisión para el desarrollo de una propuesta
educativa. El diálogo generado por la CTRN y otras organizaciones
sindicales, cooperativas, campesinas, con la Cámara de Exportadores,
produjo a su vez, la propuesta de un sistema de desarrollo
nacional conocida como Tercera República.
Muchos son los debates producidos, muchas
las propuestas, también los apoyos al propio Ministerio en
temas de capacitación y actualización del personal docente,
todo ello da cuenta de la preocupación central de nuestra
organización por la educación, y que en general ha sido preocupación
de todas las organizaciones sindicales y gremiales costarricenses.
Innumerables son los talleres que el SEC
imparte, como apoyo al Ministerio de Educación Pública, entre
ellos el de Pedagogía No Sexista con docentes de escuelas
unidocentes, Capacitación Sindical, Asesoría Legal, Manejo
del estrés, manejo de límites, autoestima, planeamiento didáctico,
derecho general del Trabajo, sabiduría emocional, adecuaciones
curriculares y Taller de género y lecto-escritura.
Entendiendo que los demás países de la subregión
de nuestro continente y del mundo sufren de situaciones similares
o peores, también la educación forma parte de los organismos,
a los que estamos afiliados, la Federación de Organizaciones
Magisteriales de Centroamérica, FOMCA, Confederación de Educadores
Americanos, CEA, Internacional de la Educación, IE, a donde
también llevamos nuestros aportes para el debate.
Quisiera agregar a este recuento de acciones
que el mayor énfasis que hemos dado al tema educativo, es
que la educación debe ser para la vida, para la formación
de seres integrales, y por lo tanto, el Estado tiene el deber
ineludible de proporcionarle la mejor a las grandes mayorías
que por lógica elemental no tienen los recursos para costearse
sus estudios, pero si tienen el derecho de recibir una educación
de excelencia.
El SEC siempre ha combatido las políticas
dirigidas desde los entes financieros internacionales, cuya
visión de la calidad de la educación es un asunto de costo-beneficio,
y su evaluación consiste precisamente en ver si con la menor
inversión de recursos se logra eficiencia en el sistema, aspectos
como promoción, deserción, cobertura, son importantes, pero
lo son más la formación de valores, y otros aspectos que para
nosotros deben formar parte de la calidad de la educación.
Un breve recuento de ellos:
La calidad de la educación pública, guarda
relación con la necesidad urgente para la niñez, jóvenes y
personas que se requiere incorporar al sistema educativo,
(por cuanto el mismo sistema les expulsó en determinado momento).
La educación es y debe ser para la vida, de tal manera que
quienes por diversas circunstancias no puedan llegar a completar
sus respectivos ciclos, especialmente el superior, tendrán
la suficiente potencialidad para insertarse sin complicaciones
en cualquiera de las actividades que les toque desempeñar
en su vida.
Un sistema educativo eficiente no será,
entonces, aquél que tenga menos costo por alumno, sino el
que optimizando los medios de que dispone es capaz de brindar
educación de calidad a toda la población. Una educación de
calidad es la que facilita el máximo de desarrollo de todas
las capacidades, que permitan a los seres alcanzar una visión
más científica de la realidad y afianzar el compromiso de
participación crítica, responsable y creativa en la construcción
de un orden social, donde todos tengan la posibilidad y la
oportunidad de lograr plena realización.
Para lograr la calidad de la educación,
se requiere de procesos económicos eficientes y el real ejercicio
de la democracia, es necesario ofrecer a los alumnos, buenos
modelos de comportamiento democrático y de investigación del
contexto donde se desarrolla la escuela.
La educación del futuro se debe orientar
hacia el desarrollo del conocimiento, el cultivo de la inteligencia,
el pensamiento crítico científico e innovador y a la formación
de destrezas, valores y actitudes, para vivir en un mundo
que cambia vertiginosamente, pero que sobre todo, debe ser
más humano.
La calidad de la educación es una situación
relativa, que debe ser conceptualizada con base en un proyecto
nacional. Al tipo de seres humanos y la sociedad que se quiere
construir, lo que obliga a revisar periódicamente los objetivos,
para determinar si se están logrando.
Tomando en cuenta los anteriores y otros
conceptos, consideramos que los nuevos mecanismos de desarrollo
exigen de la educación y para la educación una conceptualización
interdisciplinaria, en donde logremos satisfacer la necesidad
de integrar el nuevo concepto de escuela a sus verdaderos
actores, con la participación de un equipo interdisciplinario
compuesto por profesionales de las diferentes ramas, como
el psicólogo, el sociólogo, el trabajador social, el terapeuta
del lenguaje y todo aquel profesional necesario. El maestro
debe actuar como animador y supervisor del alumno, de su nivel
de aprendizaje, del conocimiento y estimulando la participación
y la comunicación escrita.
Las metas deben apuntar a formar ciudadanos con capacidad
para pensar, investigar, transformar y proponer, por lo que
la educación tiene que estimular actitudes hacia el raciocinio,
el trabajo en equipo, la solución de los problemas conjuntos.
No se trata de plantear aquí que la educación
sea utilitaria al desarrollo del capital y a la concentración
del mismo en manos de unos pocos, más bien, lo que se requiere
es que la educación sirva para preparar a los seres humanos
a efecto de que puedan enfrentar debidamente lo retos del
futuro y exigir por ejemplo, el desarrollo de inversiones
en el país que genere empleo de calidad, por cuanto se tiene
la capacidad humana para ello.
La elevación de la calidad de la educación
requiere de profesores cada vez mejor preparados, excelentes
materiales y una familia interesada en la educación de sus
hijos, sin esos tres componentes es muy difícil lograrla.
La estrategia debe permitir a los trabajadores
de la educación tomar las decisiones necesarias en el campo,
para ir logrando la transformación requerida por el desarrollo.
Lo anterior, nos permite indicar que los maestros deben tener
la oportunidad de realizar actividades de novedad pedagógica
y aprovechamiento, haciendo extensivo su conocimiento y experiencia
desarrollada hacia sus compañeros, para lograr mejorar la
calidad de la educación.
Es posible generar un cambio fundamental
en la era tecnológica, para elevar la calidad de la educación
y facilitar el logro de habilidades necesarias para participar
en un proceso democrático. La estrategia más adecuada para
lograr ese cambio parece ser la introducción de módulos de
auto-aprendizaje, su uso permite que el alumno pase desde
una tensión pasiva a la información que transmite oralmente
el docente, hasta la concentración activa en la experiencia
del aprendizaje.
La mejor calidad de la educación es un deber
y un derecho del educador y la educadora, quienes deben dar
lo más de sí en el aspecto profesional y defender su profesión,
pero para esto es indispensable, que se les reconozca y pague
su salario de acuerdo al tiempo requerido para la labor presencial,
así como las actividades previas y posteriores a ella, estimularlo
adecuadamente. Se le debe permitir la participación en la
toma de decisiones, de lo que debe ser la política educativa
regional.
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